Contiene los principales aspectos relacionados con la producción y ventas. Capacidad de producción: Se incrementa en función del lanzamiento de productos. La capacidad de producción es determinante del flujo de entregas, ya que no se considera la existencia de stocks de producción apreciables. Pedidos: Se calculan en base al número de productos, el número de clientes y su consumo. Se toma un consumo por cliente constante y unitario, a lo largo del período estudiado. Entregas: Coincide con el volumen de pedidos si la capacidad de producción lo permite. Los pedidos que superan la capacidad se dan por perdidos. En el caso de que los pedidos superen a la capacidad de producción, se producirá lo que denominaremos Tensión de Producción. Esta tensión será origen de ampliaciones en la capacidad de producción, con un cierto retraso, siempre que la situación de la tesorería lo permita. Precio: Se considera que la empresa no puede influir significativamente en un cierto precio de referencia, aunque puede obtener uno mayor o menor en función del gap de calidad de sus productos. Clientes: Recoge el número de clientes de la empresa. Empiezan a captarse tras la obtención de la primera línea de productos, y son función del nicho deseado. Inmovilizado: Recoge el valor de las inversiones en inmovilizado que no pueden financiarse fácilmente con recursos ajenos, como son la maquinaria y las instalaciones, y por lo tanto deben financiarse con capital propio. El inmovilizado se incrementa en base a las ampliaciones de la capacidad de producción, y disminuye en base a las amortizaciones y a las ayudas oficiales recibidas. Hay que destacar su influencia en el cálculo del beneficio deseado.
AREA FINANCIERA Y DE GESTION
Recoge los elementos relacionados con los aspectos contables y de gestión de la empresa. Se toman como aspectos básicos: Facturación: Es el producto de las entregas por el precio. Beneficio: Recoge el concepto de beneficio de explotación. Se calcula restando de la facturación el coste de las materias primas, el coste del personal de producción, los gastos generales, que incluyen investigación y márketing, y las amortizaciones. No se consideran los ingresos ni gastos procedentes de la tesorería debido a que distorsionan con factores externos los indicadores de la evolución de la empresa, sin aportar nada significativo a cambio. No se consideran costes financieros ya que difícilmente puede conseguirse financiación ajena para este tipo de empresas cuando se han de enfrentar a problemas de tesorería. El Coste de las materias primas y el Coste de mano de obra de producción: Son porcentajes fijos sobre facturación. Se ha considerado que confluyen dos aspectos en este punto, de una parte una cierta curva de experiencia ha de permitir menores consumos de materias primas y mano de obra. Otro aspecto a considerar son las reducciones de precios. La unión de ambos aspectos permite considerar, como se hecho, unos porcentaje sobre facturación fijos. Patrimonio: Es el valor patrimonial contable de la empresa en cada instante, como suma del capital inicial más los beneficios anuales, en función de la política de distribución de beneficio. El modelo calcula el beneficio a llevar a patrimonio cuando el beneficio es positivo en base a la política de reinversión del beneficio, e imputa las pérdidas cuando estas se producen. Distribución de beneficios: Recoge la política de distribución, o también de reinversión, del beneficio fijada por la empresa. Beneficio deseado: El modelo lo calcula en base al valor del inmovilizado y al objetivo de rentabilidad establecido. Rentabilidad deseada: Es el porcentaje de rentabilidad deseada. Se aplica al valor neto del inmovilizado, al objeto de obtener el beneficio deseado. Gap de beneficio: Diferencia relativa entre el Beneficio deseado y el realmente obtenido. Tesorería: Es el patrimonio no aplicado a inmovilizado. Fija el importe máximo de inmovilizado, en función del patrimonio neto, que la empresa puede adquirir, de forma que cumpliendo con la ortodoxia financiera, no financie el inmovilizado con recursos ajenos. Gastos generales: Recoge los gastos de investigación y márketing. También se incluye la devolución de las ayudas oficiales recibidas para investigación, ya que, a diferencia de las ayudas por inversión, se trata de préstamos. Presupuesto de investigación y desarrollo: Es el importe que la empresa destina a I+D, que juntamente con la ayuda oficial neta a I+D, forman los Gastos de I+D. La dirección de la empresa puede alterar los presupuestos de I+D en base a una cierta elasticidad de dichos presupuestos. Las motivaciones para alterar el presupuesto de I+D se hallan centradas en el gap existente entre el beneficio real y el deseado, de forma que cuando el beneficio real no logra sus objetivos la dirección tiende a reducir los presupuestos de I+D, y cuando los supera actúa en sentido contrario. Márketing: Son los gastos necesarios para dar a conocer y mantener informados a los clientes potenciales de las características de los productos. Se hallan en función del número de productos y del nicho de clientes. Nicho deseado: Es el colectivo de clientes al que desea dirigir sus productos, que puede ser muy amplio, lo que requerirá fuertes gastos de márketing, redes de distribución, etc., o puede ser muy reducido, al objeto de que la proximidad a la empresa de una ventaja competitiva decisiva respecto a otras. Ayudas oficiales a I+D: Consisten en préstamos a 5 años sin interés, hasta del 50% del gasto del proyecto de I+D. Gastos I+D: Incluye el presupuesto de I+D, más las ayudas oficiales netas, o sea las entradas de ayudas menos las devoluciones de los préstamos recibidos. Por último, se obtienen dos indicadores de la situación de la empresa: Margen: Se calcula como el porcentaje de Beneficio/ Facturación. Gastos I+D/Facturación: Debido a que el objeto del estudio son las empresas innovadoras, el ratio de Gastos de I+D sobre Facturación nos puede facilitar una visión de la importancia de este factor en la marcha de la empresa.
http://www.geocities.com/martin3162/musica.htm
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